El historiador, jurista y escritor Antonio Rubio Plo ha publicado el siguiente comentario sobre el libro Hacia la fuente. Introducción al Antiguo Testamento, en la web Páginas Digital. A continuación se reproduce el texto de la reseña, que puede encontrarse en este enlace. La última publicación de Antonio Rubio Plo es el sugerente ensayo Retorno a la belleza. Grandes momentos del arte, la música y la literatura (PPC, Madrid, 2025).
La sabiduría del Antiguo Testamento, por Antonio Rubio Plo, Páginas Digital, 11 diciembre 2025.
"Hacia la
fuente" es el título del nuevo libro del profesor Martín Ortega Carcelén,
un destacado académico en el área del Derecho Internacional y las Relaciones
Internacionales. Es una introducción al Antiguo Testamento, pero no es en
absoluto un tema al margen del continuo interés del autor por los
acontecimientos de la escena internacional.
Mi tesis doctoral
relacionada con la paz y la seguridad internacional fue juzgada por un
tribunal, en el que el profesor Ortega ejercía como secretario, y recuerdo en
ella un detalle que bien podría relacionarse con este libro. Es un pasaje de
Isaías 32, 17: “El fruto de la justicia será la paz; el fruto de la equidad,
una seguridad perpetua”. Es un solo un ejemplo de la grandeza y la sabiduría de
los profetas del Antiguo Testamento, que han influido en nuestra cultura
occidental. La profunda cultura bíblica de Francisco de Vitoria y de Hugo
Grocio, fundadores del Derecho Internacional, es otro detalle a tener en
cuenta. A veces se ha dado preferencia al legado de Grecia y Roma y se ha
arrinconado al de Jerusalén. Incluso hubo una herejía en el cristianismo
primitivo, la de Marción, que solo aceptaba como válido el Nuevo Testamento,
pues olvidaba deliberadamente que las citas del Antiguo Testamento aparecen en
todos y cada uno de los libros que lo componen. No me cabe duda de que el
antisemitismo, especialmente activo en los últimos dos siglos, debe, en parte,
su origen al desconocimiento del Antiguo Testamento. También se relaciona con
la aparición de un antisemitismo cultural, que no llega a los extremos del
biológico y racista del nazismo, pero que considera lo semita como dogmático,
rígido, sin filosofía ni espíritu crítico. La Historia del pueblo judío
de Ernest Renan es un conocido ejemplo.
Solo desde una
visión un tanto superficial se puede sostener el argumento de que el Dios
grande del Sinaí, según la conocida cita de Emilio Castelar, es incompatible
con el Jesús del Sermón de la Montaña, un escenario en el que el mismo Cristo
afirma que no ha venido a abolir la Ley y los Profetas (Mt 5, 17). Tampoco
quiere hacerlo esta introducción al Antiguo Testamento del profesor Ortega, que
es, por encima de todo, una invitación a la lectura de los libros históricos,
legislativos, proféticos y sapienciales de la Biblia. Introduce pasajes de
estos libros, seguidos de breves comentarios, que nos invitan a profundizar en
su lectura y a comprobar que las nociones de lo justo, lo bello o lo bueno
están profundamente grabadas en la cultura del pueblo hebreo, algo que no
sucede en la cultura de otros pueblos cercanos en el espacio y en el tiempo,
que nos han dejado construcciones impresionantes o monumentos literarios
universales, pero que no han sido capaces de hablarnos de un Dios clemente y
misericordioso (Sal 144, 8 ).
En una cultura
anglosajona, en la que al mismo tiempo no se descuidó el legado grecolatino, la
Biblia hebrea está mucho más presente que en otras culturas de origen
cristiano. Su influencia es destacada en los sermones protestantes o en una
infinidad de obras literarias. En nuestras latitudes esa influencia ha sido
bastante menor. Por eso, este libro del profesor Martín Ortega es muy
recomendable. Es una puerta de entrada a un impresionante legado cultural, no
solo religioso. Es una senda, como se dice en el epílogo, hacia “un manantial
inagotable, lleno de verdad, inspiración y vida”.












